Existen muchas maneras de pulir piezas. Existen procesos mecánicos, eléctricos e incluso térmicos para eliminar rebabas, partículas de suciedad o imperfecciones de herramientas o componentes industriales, pero queremos fijarnos hoy en los procesos de desbarbado químico.

¿Qué no es el desbarbado químico?

Entender un proceso de desbarbado es muy sencillo: se trata de pulimentar con productos químicos cualquier superficie para que desaparezcan las irregularidades que pueda presentar. A pequeña escala y si lo pensamos en su forma mecánica, es lijar una madera o cepillar un tubo lleno de herrumbre. Este sería un proceso mecánico o manual porque se hace a mano con alguna herramienta (cepillos, lijas, pulidoras, etc.).

Otra sistema para suavizar una superficie es mediante procesos térmicos. En este caso, es mediante la aplicación de temperatura que conseguimos eliminar impurezas.

Precisión química

Sin embargo, algunos procesos de pulido deben ser muy minuciosos. Los procesos de desbarbado mecánico o térmico no alcanzan todos los recovecos de una herramienta o componente. En el primer caso por inaccesibilidad física, y en otro, porque el proceso en sí es demasiado genérico.

El desbarbado químico permite llegar a zonas de acceso imposible. Por otro lado, también es una opción muy versátil, tanto en relación a dimensiones como a materiales. El tamaño de las piezas que debamos tratar, sean gigantes o minúsculas, no es un impedimento para el desbarbado químico. Tampoco lo son los materiales: duros o flexibles, afilados o romos, puros o bastos, de formas simples o complejas, etc. Gracias al desbarbado químico podemos conseguir pulimentar cualquier pieza, herramienta, superficie o incluso sistema mecánico.

¿Para qué sirve el desbarbado?

Una superficie pulida no solo tiene beneficios estéticos. No es solamente más bonita. A simple vista, este es el beneficio más evidente, por supuesto. Pero un componente de maquinaria sin rebabas o rebordes también es más eficiente. Gracias al desbarbado químico conseguimos equipos industriales que funcionan mejor, producen más, con menores averías y durante más tiempo.

Los relieves, resaltes e imperfecciones son una de las causas más comunes del deterioro o los fallos de los equipos industriales. Si las piezas y componentes no están perfectamente pulidos incluso el montaje de los equipos puede ser deficiente, con las consiguientes averías que ello puede ocasionar.

En definitiva, el desbarbado (y especialmente el químico) es una poderosa arma para el mantenimiento industrial: asegura equipos funcionales y una producción optimizada.

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