La vida útil de la maquinaria y los equipos industriales puede medirse mediante un gráfico denominado curva de bañera. Este gráfico incluye las etapas o fases por las que pasan los equipos, y resulta muy útil para prever o predecir no solo los fallos sino el tipo de fallos que pueden llegar a producirse en los sistemas de producción mecánicos, eléctrica o informática.

Los datos del gráfico

La curva de bañera pone en contraste la tasa de fallos con el tiempo o vida útil de los equipos. En la vertical encontramos la tasa y en la horizontal el tiempo. En la vida útil de la maquinaria encontramos también tres momentos o períodos.

Curva de bañera

© Sabina Rodríguez https://sabinarodriguez.wordpress.com/

Período de rodaje

La primera etapa, en la que la maquinaria está empezando su vida útil, se da un número bastante elevado de errores. La mayoría de ellos se debe a equipos mal diseñados, mal instalados o mal operados (vimos algo de esto en nuestro anterior artículo). Aquí se dan lo que denominamos fallos iniciales, que suelen tender a reducirse o corregirse de forma muy rápida.

Período de vida útil

Esta sería la etapa en la que se dan errores constantes pero de menor gravedad y de forma casual, ya sea por injerencias externas, accidentes imprevistos o situaciones fortuitas. Es la etapa más larga de la operatividad de los equipos y en la que los fallos se solucionan más rápidamente. Esta etapa es la de la “vida útilstricto senso ya que no afectan en exceso a la productividad de los mismos. Se la conoce también como período de fallos aleatorios.

Período de envejecimiento

Tras una prolongada vida útil, los equipos empieza a volver a fallar de forma exponencial debido al desgaste de los equipos por el trabajo y tiempo acumulados. El crecimiento de este tipo de fallos, como decíamos, es acentuado. Esta etapa también se conoce como período de fallos de desgaste.

La curva en distintos componentes

La curva de bañera, a pesar que es común, es distinta para cada tipo de equipo. Así, en los componentes electrónicos la primera y la última fase suelen tener bajas cotas de fallos, y la vida útil es larga. La maquinaria o equipos mecánicos presentan una primera fase más larga (precisamente por la importancia del rodaje en equipos mecánicos) y la fase de envejecimiento presenta una curva más sostenida y menos acusada. Finalmente, en los sistemas informáticos, la curva inicial es larga y progresivamente descendente mientras que la vida útil es perpetua, y en raras ocasiones presenta fallos debido al desgaste.

Tener en cuenta la curva de bañera y aplicando los debidos trabajos de mantenimiento puede ayudarnos mucho a: 1) que la etapa de fallos iniciales sea menor, 2) que la vida útil sea más larga de lo previsto y 3) que la fase final de fallos por desgaste se retrase o incluso presente una progresión menos acusada.