Los aceites industriales (o los aceites motores) deben cambiarse regularmente como parte de los procesos regulares de mantenimiento. Eso lo tenemos muy claro. Los factores que motivan el cambio de aceite son principalmente por el clima, los cambios de emplazamiento de la maquinaria, la contaminación o el envilecimiento. Ahora que estamos a las puertas del verano veremos por qué es necesario cambiar el aceite de nuestra maquinaria cuando cambian condiciones climáticas.

Llega el verano, cambia el aceite

La temperatura incide muy poderosamente en el funcionamiento de nuestro equipos. Eso lo sabemos (por eso existen lubricantes, grasas y aceites especialmente diseñados para altas temperaturas). La viscosidad de los aceites industriales se ve muy afectada por los cambios de temperatura, y eso está directamente relacionado con el rendimiento de nuestros equipos. Un aceite con una densidad que no se adecua a la temperatura ambiente conseguirá que nuestros equipos gasten más energía y, por tanto, rindan menos.

Con los cambios de estaciones, los equipos se resienten, especialmente en verano y en nuestro país, donde el verano no solo aprieta sino que aprieta durante muchos meses. Como es obvio, no es lo mismo trabajar en un ambiente con temperaturas por debajo de los 20 grados que por encima de los 25.

El desgaste del aceite

A pesar de que nuestras instalaciones ya sometan la maquinaria industrial a condiciones extremas (si trabajamos con hornos, secadoras industriales, bombas de vacío, en industria siderúrgica o en producción gráfica, por poner solo algunos ejemplos), si a eso sumamos condiciones ambientales también altas, el desgaste de los equipos es mayor. Sumando el desgaste acumulado por el uso a un mayor desgaste producido por la temperatura ambiental, tenemos unas condiciones no peligrosas, pero sí distintas. Y no hay que olvidar el mantenimiento.

El mantenimiento industrial se basa en la adecuación de los equipos y los materiales que los mantienen en un óptimo funcionamiento a las mejores condiciones posibles. Un cambio de aceites y/o lubricantes antes de que el verano alcance sus mayores temperaturas es más que recomendable.

Una de las principales características de los lubricantes industriales es que absorben el calor de los componentes de los equipos. Así que, en cierto modo, actúan como refrigerantes. Cuando se trata de nuestro vehículo particular, tenemos muy claro que en verano hay que prestar especial atención. Cuando se trata de vehículos industriales, también. En lo relativo a la maquinaria industrial, por tanto, es importante tener las mismas precauciones.